Debemos pararnos a reflexionar sobre la síntesis de este análisis de la escuela. En definitiva, lo que podemos deducir es que en una sociedad como la nuestra, impregnada de fascismo e inserta en el mundo capitalista; la escuela es un instrumento de control que prepara las mentes para amor el poder, acatarlo, ejercerlo, transmitirlo de generación en generación. Los parches que podamos poner deben venir del campo de la libertad y ésta entendida como la búsqueda de oras mentes, de otras realidades y de otras vivencias. Crear , inventar e imaginar, pueden ser las únicas salidas válidas a este mundo estructurado, lineal, repetitivo, robotizado, alienado y simple dentro de toda su complejidad.