EXPERIENCIA DE FORMACIÓN A LAS MUJERES INMIGRANTES QUE CUIDAN A NUESTROS ANCIANOS Y POBLACIÓN DEPENDIENTE.
FORMANDO A LOS/AS INMIGRANTES QUE CUIDAN LA POBLACIÓN INCLUÍDA EN UN PROGRAMA DE ATENCIÓN DOMICILIARIA. AUTORES: Raul Duplá, Marina Ibáñez Caballero, Francisca Nieto, Josefa Gutierrez, Gloria Rabanaque
OBJETIVOS:: Formar y desarrollar la profesionalidad de los/as inmigrantes que cuidan a la población dependiente incluida en un programa de atención domiciliaria (PAD). Mejorar los cuidados administrados y la asistencia de estos pacientes. Crear redes de apoyo en personas desarraigadas con alto riesgo de trastornos adaptativos y del estado de ánimo, así como con baja calidad de vida.
DESCRIPCIÓN DE LA EXPERIENCIA:
Se parte de la observación de que un porcentaje elevado (casi un 50%)de las cuidadoras de la población dependiente son inmigrantes siendo, además el nexo de unión entre personal sanitario y pacientes. Existe una necesidad percibida de formación en cuidados tanto por cuidadoras como por personal sanitario, puesto que se evidencian distintas culturas y costumbres en cuanto a higiene, alimentación y cuidados a enfermos.Se llevó a cabo una experiencia de intervención multidisciplinar en la que se articularon todos los recursos comunitarios. Se implicaron en el diseño y desarrollo médicos y enfermeras integrados en el PAD, trabajadoras sociales de la zona de salud, asociación de mujeres y de Alzheimer, Educación Permanente de Adultos, con la colaboración del Ayuntamiento y Centro de Salud .Se ha impartido un curso de 20 h a dos grupos de mujeres inmigrantes que trabajaban o aspiraban a trabajar cuidando enfermos (32 en total). Mayoritariamente mujeres que por su situación socio-familiar no acceden a medios laborales habituales. Se realizó en el Centro de Salud y en la Asociación de Mujeres. Los contenidos han sido sobre conocimiento de los alimentos, qué deben de comer los enfermos, cómo debe de prepararse la comida, alimentación en general y en situaciones especiales como en estreñimiento, diarrea, dificultad de masticación, inapetencia, higiene doméstica y personal, cuidados de piel, ojos, boca, pies, cabello, genitoanal (pañales, sonda vesical, colectores), cambios posturales y prevención de úlceras de decúbito. La captación se hizo a través de carteles, prensa y Trabajadora Social. Se incluyeron por orden de llegada. Posteriormente se ha generado demanda y hay lista de espera, habiéndose establecido criterios de selección y prioridad para inmigrantes ilegales, mujeres de riesgo con pocas posibilidades de acceder al mundo laboral (ex -toxicómanas, gente mayor, gitanas, separadas , maltratadas y con problemática socio-familiar).Las clases se han impartido por enfermeras del centro de salud y algunas sesiones por mujeres de la asociación.Se ha llevado un seguimiento individual de la inserción laboral de cada una de las mujeres que han asistido a los cursos por parte de la trabajadora social, enfermeras y monjas seglares que colaboran en integración social. El 99% trabajan cuidando enfermos. La EPA facilita cursos de lengua castellana. El 50% son inmigrantes ilegales.Las asistentes han sido de origen sudamericano, rumano y marroquíes, variando el perfil según su procedencia. Se ha observado que las mujeres marroquíes acuden a los cursos de formación pero los hombres de su familia les dificultan trabajar fuera de casa. Por otra parte, existen comportamientos racistas a la hora de aceptar a estas mujeres en una casa, tanto por su indumentaria, como por su idioma. Las mujeres sudamericanas contactan bien con las familias, son abiertas, el idioma está a su favor, pero suelen ser más desordenadas y menos rigurosas para la limpieza.Las rumanas tienen el problema del idioma, son muy discretas, más frías y distantes, muy aseadas, organizadas, valoran mucho la higiene y no interfieren en la dinámica familiar.En cuanto a la alimentación se aprecia similitud de costumbres culinarias con marroquíes y rumanas. Las sudamericanas utilizan poco pescado, mucha carne y poco aceite de oliva, aunque sí verduras.Las asistentes hicieron una evaluación al finalizar el curso con preguntas cerradas y otras abiertas . El 100% participaron activamente sintiéndose integradas y aceptadas. Les ha servido para mejorar la comunicación e integrarse sociolaboralmente. La valoración positiva de la experiencia ha generado gran demanda y el comienzo de otras iniciativas desde el Ayuntamiento y la EPA.Las enfermeras comunican dificultades al abordar la experiencia por los distintos idiomas y dilema al plantear los temas . La metodología docente ha sido teórico-práctica con gran apoyo visual y entrega de material de soporte con mucho dibujo. Los temas se han priorizado en función de necesidades básicas a cubrir por pacientes tanto dependientes como independientes.Se han detectado diferencias culturales en cuanto a alimentación y a conceptos sobre higiene. Ha habido interacción y enriquecimiento del grupo con el intercambio multicultural. Les ha llamado la atención el hecho de que las participantes manifestaron que en sus países de origen no existe la necesidad de este puesto de trabajo porque las mujeres de la familia asumen este rol y la esperanza de vida es menor.
CONCLUSIONES:El desarrollo de una experiencia de intervención comunitaria multidisciplinar sobre cuidadoras inmigrantes se valora positivamente por docentes y discentes. La adquisición de formación puede mejorar los cuidados administrados a la población dependiente y contribuir a crear redes de apoyo y de integración sociolaboral en este sector de población.